Trabajar con la familia de inyectables Qdent-Injec unbreakable, aporta significativas
ventajas:

  • Su capacidad de retención de líquidos es prácticamente nula. Se eliminan así todos los inconvenientes ligados a esta característica: olores, coloración, alergias, infecciones, caducidad del cartucho, etc…
  • Correctamente aditivadas con fluidificantes y fundentes, las poliolefinas tienen un punto de fusión de unos 220ºC y su fluidez es suficiente para inyectarlas a baja presión. Esto supone que un pequeño horno y un simple atornillador eléctrico bastan para inyectarlas.
    Además, los márgenes y tolerancias tanto en presión como en temperatura son tan amplios, que admiten pequeños errores. El equipo de inyección es sencillo y barato. Tampoco se requiere mucha formación y/o experiencia. Se pueden conseguir resultados 100 % profesionales después de unos pocos intentos.
  • La presencia en su formulación de aditivos anti-refractarios (mitigan el efecto del choque térmico), permite inyectar sin necesidad de realizar un calentamiento previo de la mufla. Esta particularidad simplifica mucho el proceso de inyección, además del consiguiente ahorro de tiempo y energía.
  • Su módulo de elasticidad es simplemente perfecto para para aplicaciones dentales. Se sitúa justamente entre el de los materiales acrílicos y el de las poliamidas dentales, en una posición de privilegio. Otro aspecto importante a subrayar es su excelente estabilidad dimensional. El coeficiente de contracción es mínimo, pues no alcanza siquiera el 0,1%.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.